"¿Cuánto cuesta un paciente nuevo con Google Ads?" es la pregunta correcta, y cualquiera que te dé una cifra cerrada sin ver tu cuenta te está inventando un número.
El costo depende de tu ciudad, del tratamiento, de la competencia de tu zona y —sobre todo— de cuántos de los que te llaman terminan sentándose en el sillón. Lo que no cambia es la forma de calcularlo. Vamos con ella.
La cadena que hay que entender
Un paciente captado por publicidad pasa por cuatro filtros, y en cada uno se cae gente:
- Alguien busca "implantes dentales" en tu ciudad y ve tu anuncio.
- Hace clic. Aquí empiezas a pagar. Pagues o no después, ese clic ya se cobró.
- Te contacta: llama, escribe por WhatsApp o llena el formulario.
- Agenda y acude. Solo entonces es un paciente.
Tu costo por paciente es lo que gastaste en el paso 2 dividido entre los que llegaron al paso 4. Nada más.
Los tres números que necesitas
No hacen falta herramientas. Necesitas tres datos, y dos ya los tienes:
| Dato | De dónde sale |
|---|
| Costo por clic | Lo dice tu cuenta de Google Ads. Si aún no anuncias, el planificador de palabras clave da una estimación |
| Tasa de contacto | De cada 100 personas que entran a tu página, cuántas te escriben o llaman |
| Tasa de cierre | De cada 10 que te contactan, cuántas terminan en tratamiento. Esto lo sabes tú, no Google |
La tercera es la que casi nadie mide y la que más pesa. Una clínica que contesta el WhatsApp en cinco minutos y otra que contesta al día siguiente pagan lo mismo por clic y tienen costos por paciente completamente distintos.
La cuenta, con un ejemplo
Los números de abajo son inventados para ilustrar la fórmula, no promedios del mercado mexicano. Sustitúyelos por los tuyos.
Supongamos un costo por clic de $30, que 5 de cada 100 visitas te contactan y que cierras 3 de cada 10 contactos:
- 100 clics × $30 = $3,000 invertidos
- 100 visitas × 5% = 5 contactos
- $3,000 ÷ 5 = $600 por contacto
- 5 contactos × 30% = 1.5 pacientes
- $3,000 ÷ 1.5 = $2,000 por paciente
Ahora la pregunta que decide todo: ¿cuánto te deja ese paciente?
Si viene por una limpieza de $600, estás perdiendo $1,400 en cada uno. Si viene por un implante de $18,000, invertiste el 11% del ingreso en conseguirlo y el número funciona con holgura.
La misma campaña, con el mismo costo por clic, es un desastre o un negocio excelente según el tratamiento que anuncies. Por eso la primera decisión no es cuánto invertir: es qué anunciar.
Qué tratamientos aguantan la publicidad
Ordenados por capacidad de soportar un costo de captación:
- Implantes y rehabilitación oral. Ticket alto y decisión meditada: el paciente compara varias clínicas antes de decidir, que es exactamente el momento en que un anuncio sirve.
- Ortodoncia. Ticket alto y además recurrente durante meses. Muy buscado.
- Estética dental. Ticket medio-alto y decisión emocional; funciona mejor con fotos de casos reales.
- Urgencias. Ticket bajo pero intención altísima: quien busca "dentista urgencia domingo" llama al primero que aparece y contesta. Compensa si tienes disponibilidad real.
- Limpiezas y revisiones. Rara vez justifican el costo por clic. Estos pacientes deben llegar por la ficha de Google y por recomendación.
Antes de gastar el primer peso
Tres cosas que abaratan cada paciente y no cuestan inversión publicitaria:
Una página por tratamiento. Si el anuncio de implantes lleva a tu portada, el visitante tiene que buscar la información él solo, y la mayoría se va. Además Google penaliza esa desconexión cobrándote más por clic.
El teléfono y el WhatsApp visibles y contestados. El paciente de urgencia llama al que responde. Puedes tener la mejor campaña del país y perderla en el buzón de voz.
La ficha de Google trabajada. Antes de llamar, el paciente busca tu clínica y mira tus reseñas. Una campaña que manda tráfico hacia una ficha con tres reseñas de hace dos años está pagando por que la gente compruebe que hay opciones mejores.
Cuándo Google Ads no es la respuesta
Sé honesto contigo mismo en estos tres casos:
- Tu agenda ya está llena. Más pacientes no es el problema; el problema puede ser el precio o la mezcla de tratamientos.
- No puedes atender más volumen. Captar pacientes que esperarán tres semanas para una cita genera reseñas negativas, y eso sale caro.
- Nadie va a medir. Sin registrar de dónde llega cada paciente, en tres meses no sabrás si funcionó. Sobre cómo evaluar eso, aquí está qué debe entregarte tu agencia.
El primer paso, hoy
Coge los últimos 20 pacientes nuevos de tu clínica y anota de dónde llegó cada uno: recomendación, Google, redes, pasaba por la puerta. Si no puedes reconstruirlo, ese es el trabajo pendiente antes de invertir en publicidad.
Ese registro es más valioso que cualquier campaña, porque es lo único que convierte la inversión en una decisión y no en una apuesta.